Las primeras dos semanas en Sydney

Este sábado se cumplen 2 semanas de nuestra llegada a Sydney, Australia. En un corto tiempo hemos experimentado alegría, cansancio, estrés y satisfacción. Lo mejor hasta ahora es que ambos pudimos conseguir un trabajo y tenemos un ingreso para financiar nuestro viaje. Aquí tienen algunas fotos:

A continuación cada uno les cuenta un poco más en detalle.

Carolina

A estas casi dos semanas en las que vivo en Sydney diría que es una ciudad grande como varias otras que conocí. Habiendo estado en Buenos Aires, Roma, Guayaquil, Florianópolis y Montevideo hay momentos de tránsito, viene el camión de la basura, hay hora pico, hay gente comiendo en bares y restaurantes, andando en bicicleta, músicos cantando en la peatonal, entre otras cosas. Lo nuevo que veo acá es que hay calles sin semáforo donde uno cruza cuando desea y se respeta el paso del peatón, también se maneja de la derecha y la mano correcta es la izquierda, así que por ejemplo hoy yo era la única (a la derecha) en una fila en la escalera mecánica, jeje. Además se almuerza a las 11.30am/12pm y se cena a las 7pm aproximadamente.

Con Andrés estamos naturalmente cambiando los horarios biológicos, luego de que se ha ido felizmente el jetlag de una semana. Por cierto. Si tienen jetlag lo mejor que pueden hacer es un 1, 2, 3 que probé y me funcionó, aunque me equivoqué un par de veces. 1. Tomar agua, 2. desde el avión colocar el reloj en hora local y no pensar en la hora en que sería en el país de uno, y 3. no dormir siesta aunque uno se levanta a las 4 am y se quiere dormir a las 6 pm.

Me estoy acostumbrando a nombrar las horas del 1 al 12 y con am y pm, porque acá se dicen así. Y a no despertar a mi querida familia y amigos con mensajes.

Luego de entrevistas de trabajo y aplicaciones mandando el curriculum online, respuestas positivas y negativas, conseguí mi primer trabajo acá. Trabajo como chef un local dentro de una carnicería que ha implementado este nuevo servicio y cocina la carne del mismo sitio. Este primer trabajo me sirve para sentirme en confianza hablando en inglés con la gente de acá e incluye algo que disfruto hacer: cocinar. De paso tengo buenos compañeros y sé que de a poco podré conseguir mi trabajo como diseñadora gráfica que espero. Ahora agradezco que comienzo a ingresar dinero a nuestra pareja. Y esto es un buen consejo cuando uno cambia de país. Ahorrarse el estrés de no conseguir rápido trabajo de la profesión de uno. Hay que ver lo positivo en practicar el idioma y socializar, y saber que es temporario esto. Que si uno sigue en el objetivo de trabajar de la profesión de uno, se puede lograr.

Andrés

Sydney, como toda ciudad grande, tiene comportamientos típicos de metrópolis.

En la parte de la vivienda tuvimos algunos tropiezos. En nuestro primer intento, aunque firmamos un contrato, la dueña y otra persona de la casa se hechó para atrás. Por fortuna no habíamos pagado nada aún, así que simplemente perdimos tiempo. En el segundo intento el dueño estaba renuente a firmar un contrato, pero le insistimos y tuvo que firmar. No es un lugar tan bueno, pero tenemos un cuarto privado, estamos relativamente cerca de los lugares importantes y el barrio es tranquilo. A corto plaza pensamos conseguir un departamento privado. En Sydney es difícil conseguir vivienda, pues creo que hay más demanda que oferta.

En el ámbito de trabajo anduvimos mucho mejor. Conseguimos trabajo los dos y podemos ingresar y proyectar nuestro siguiente paso con un mejor colchón económico. Mi trabajo me recuerda a los demás que he tenido, así que no hay muchas sorpresas. Mis compañeros son cordiales y espero que este trabajo se torne en una oferta permanente que me permita cambiar de visa.

El clima empezó frío pero cada día mejora. Este fin de semana es largo, pues el lunes se celebra el día del trabajo. Si hace buen tiempo queremos ir a la playa. Hemos encontrado buenos contactos, amigos de Argentina y en general gente amable.